los niños cada vez crecen más debiles

Los niños crecen más débiles que años atrás

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En los últimos años, la sociedad está experimentando cambios que interfieren directamente en nuestra dinámica diaria. En este momento, estamos sumidos en un periodo de transición que definirá las bases de nuestra vida futura.

Es innegable que las nuevas tecnologías, en determinados aspectos, están siendo imprescindibles en la evolución de nuestra especie proporcionándonos herramientas para investigar y desarrollar nuevos patrones que ofrezcan confort y prosperidad. No obstante, el uso indebido de algunos artilugios está modificando hábitos de conducta en el ser humano y, como consecuencia, están surgiendo cambios estructurales que deberíamos evitar.

Científicos de la Universidad de Essex, dirigidos por el Dr. Gavin Sandercock, han realizado un estudio que demuestra la repercusión de ordenadores y consolas en niños de 10 años. Es evidente que se trata de material de ocio que únicamente pretende divertir y ayudarnos a desconectar de nuestros quehaceres diarios pero, en los últimos años, los niños apenas salen de casa y dedican su tiempo de ocio exclusivamente a estos menesteres, conllevando ausencia de actividad al aire libre y, por ende, disminución de ejercicio físico y debilitamiento muscular. En absoluto pretendo generalizar, pero es irrefutable que en los últimos años ha aumentado preocupantemente el porcentaje de niños inactivos.

El estudio, realizado entre 1998 y 2008, consistió en comparar 315 niños de 10 años (2008) con 309 niños de la misma edad (1998) llegando a las siguientes conclusiones:

  • El número de abdominales disminuyó un 27,1% en 2008 respecto a los realizados en 1998.
  • Disminuyó la fuerza de brazos (26%) y la fuerza de agarre (7%).
  • En 1998 uno de cada 20 niños no podía soportar su propio peso colgado de una barra. En 2008 uno de cada 10 no pudo hacerlo.

Los niños son cada vez más sedentarios y tienen más tendencia a coger peso. Mantener un equilibrio en nuestros hábitos es fundamental para evitar problemas de salud. La diversión es perfectamente compatible con potenciar nuestro bienestar físico y mental. No obstante, pienso que en el caso que nos concierne los padres tienen mucha responsabilidad. A veces, tener al niño jugando a la consola supone un gran alivio porque está entretenido y no molesta. Quizá deberíamos empezar por anteponer sus intereses a los nuestros para favorecer su correcto desarrollo y, sobre todo, para que sean felices.




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