Etapas de la enfermedad alzheimer

La vacuna contra el Alzheimer, cada vez más cerca

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La enfermedad del Alzheimer afecta a 35 millones de personas en todo el mundo y se prevé que triplicará su incidencia en los próximos 50 años. Son datos preocupantes que han motivado la intensificación de investigaciones que permitan avanzar en la búsqueda de un tratamiento curativo (actualmente tan sólo existen tratamientos paliativos) y evitar que se convierta en la pandemia del siglo XXI. Y parece que no vamos por mal camino.

Un grupo de científicos del Instituto Karolinska (Suecia), encabezado por el profesor Bengt Winblad, ha probado con éxito una vacuna contra el Alzheimer. CAD106, nombre que recibe la vacuna, activa las defensas del organismo para que ataquen a la beta-amiloide, una proteína presente en el cerebro de enfermos de Alzheimer que se distribuye en forma de placas y mata células cerebrales. No obstante, el origen del Alzheimer radica en la proteína precursora de amiloide (APP), una molécula que da lugar a la beta-amiloide y que, en condiciones saludables, se descompone y desaparece. Pero, en ocasiones, las células son incapaces de eliminarla (la APP se encuentra en la membrana externa de las células del cerebro) y se acumula en forma de placas, momento a partir del cual se desarrolla la enfermedad.

Durante el transcurso del estudio, el 80% de los participantes desarrolló anticuerpos contra la beta-amiloide sin sufrir efectos adversos, lo cual corrobora que estamos ante un descubrimiento que, en un futuro no muy lejano, podría poner fin a una pesadilla que, no sólo repercute al enfermo, sino también a las personas que conforman su entorno más inmediato. De hecho, los cuidadores de enfermos de Alzheimer son propensos a sufrir el síndrome de Burnout  (especialmente si son seres queridos), un trastorno psicológico derivado de un estrés físico y emocional prolongado que puede resultar incapacitante.

Los investigadores piensan que CAD106 puede ser útil para tratar a personas con Alzheimer en fase moderada, con lo cual se debe continuar investigando para corroborar su eficacia y mejorar sus resultados para una futura aplicación en casos más graves.




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